SEMILLAS

Cada variedad fue creada utilizando hembras y machos especialmente seleccionados, dando como resultado vigor híbrido en su descendencia. No son feminizadas ni autoflorecientes, fueron reproducidas de manera natural y orgánica.

La intención detrás de cada propuesta es ofrecer algo original y único, evitando siempre lo genérico y las copias. Priorizando lo local y artesanal por sobre la producción a granel.

El cultivo sustentable es esencial. Mantener un pool genético rico es tarea de todos. Conservemos y propaguemos a través de esquejes los ejemplares sobresalientes de nuestra especie preferida. Cultivemos más semillas regulares.

ELEMENTOS

El agua más limpia y pura posible es ideal para comenzar la vida de la planta. En general el agua común de la canilla tiene cantidades variables de cloro y otros químicos indeseados. El agua de botella o el agua destilada suelen ser alternativas a la de canilla o pozo (que puede tener parásitos o patógenos).

Una opción habitual y recomendada es agregar unas gotas de peróxido de hidrógeno (H2O2, agua oxigenada) al agua destinada a la germinación, cualquiera sea el método a usar. El agua con peróxido de hidrógeno genera oxígeno extra y retrasa notablemente la proliferación de patógenos que impidan la germinación de la semilla o el desarrollo de la plántula.

El cannabis crece mejor en un suelo rico en nutrientes, bien drenado, bien estructurado y alto en materia orgánica. Para lograr un suelo de estas características es recomendable usar sustratos inertes como turba, perlita y fibra de coco con agregados orgánicos. Las proporciones a utilizar son a criterio del cultivador, y dependen principalmente de cómo planee nutrir a las plantas en etapas avanzadas.

En un metaanálisis de 50 estudios, Duke (1982) sugiere que el pico de crecimiento del cannabis sucede a una temperatura de 14.3°C (rango de 5.6°C a 27.5°C) en exterior. Para un cultivo en invernadero o sala de cultivo (con CO2 agregado) la temperatura ideal es más alta: 21°C-27°C durante el día y 13°C-21°C durante la noche (Frank 1988).

El cannabis crece mejor en una humedad de entre 40% y 80%, pero niveles superiores a 60% promueven la reproducción de hongos por lo que una humedad de entre el 40% y el 60% es recomendada, especialmente en etapa de floración.

GERMINACIÓN

El proceso en el cual brota la semilla y emerge la raíz se conoce como germinación. En el caso del cannabis, esto puede tomar de 12 horas a 8 días. El calor, la humedad y la oscuridad comienzan un proceso metabólico que dispara la expansión del embrión dentro de la semilla.

El cannabis en todas sus formas debería ser libre en todos lados! Las semillas no tienen THC y son souvenirs orgánicos, a la espera de un futuro libre. En Uruguay no es ilegal germinar semillas de cannabis, pero puede que en tu país lo sea. Es responsabilidad de cada cultivador las decisiones que tome respecto a las leyes locales y su libertad individual.

PLANTAR EN TIERRA

Las semillas de cannabis en la naturaleza germinan en la tierra.

Deben colocarse a 2 milímetros de profunidad, apenas cubiertas por suelo suelto. En el caso de plantar brotes (semillas ya germinadas), deben estar con la punta de la raíz hacia abajo, con tierra hasta por debajo de los cotiledones. Es de vital importancia utilizar un suelo liviano, con buen drenaje y oxigenación.

Algunos criadores eligen germinar directo en tierra por diferentes motivos. Al hacer esto las semillas no son manipuladas innecesariamente, sus raíces no reciben ningún estrés ni daños.

Las semillas menos vigorosas pueden no germinar. Aquellas que lo hagan son sensibles al damping-off. Esto funciona como ayuda a la hora de seleccionar parentales que sean resistentes a estas condiciones.

La germinación en tierra es por lo tanto menos efectiva que los métodos explicados a continuación. Por esto suele evitarse cuando se quiere maximizar la efectividad.

GERMINACIÓN EN AGUA

Dejar las semillas en un vaso de vidrio con agua limpia a una temperatura de 20°C a 25°C. El vaso debe permanecer en un lugar oscuro y en el mismo rango de temperatura. Las semillas deben ser revisadas cada 12 horas.

En general luego de 48 horas se abre la cobertura de la semilla y se asoma la punta de la raíz. No dejar la semilla en agua luego de que se haya abierto y se vea la raíz. Si la raíz ya se ve y sobresale algunos milímetros, ya está lista para ser plantada.

Dejar en agua la semilla luego de que la raíz esté expuesta puede producir un estrés innecesario. No dejar semillas sumergidas en agua (aunque no hayan abierto aún) por mas de 72 horas, ya que esto impide el intercambio de oxígeno vital que se necesita para maximizar el resultado de la germinación. Luego de este tiempo, pasar las semillas a papel de cocina.

GERMINACIÓN EN PAPEL

Las semillas deben estar cubiertas por varias capas (4 a 8) de papel de cocina. El papel debe estar completamente húmedo pero sin exceso de agua. Como en todos los métodos de germinación, el agua debe ser lo más limpia y pura posible; no es recomendable reutilizar el agua contenida en el vaso por varias horas.

El método conocido como "ovni" es uno de los más utilizados por cultivadores: consiste en dejar las semillas en los papeles de cocina húmedos sobre un plato, con otro plato arriba (opuesto) cubriendo la superficie -formando una especie de ovni- , para mantener la humedad y la oscuridad. Otros elementos como contenedores plásticos o bolsas pueden ser utilizados en lugar de los platos, siempre y cuando cumplan la misma función.

Revisar cada 12 horas, los papeles deben permanecer húmedos pero sin agua visible. En 24 a 48 horas las semillas deberían germinar. Una vez que la raíz tenga unos 3cm estará lista para ser plantada.

BIBLIOGRAFÍA

En el siguiente link se encuentran listados algunos libros y textos recomendados. Esta bibliografía cubre temas como cultivo avanzado de cannabis, propagación, breeding, genética (de cannabis, y genética en general), control integrado de plagas, suelo vivo, etc.

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